Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
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Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Las calmadas palabras suscitadas por el varón le dejaron pensativa, habían llamado su atención por algún motivo que no identifico de inmediato. Sopesaba las razones de que sintiera en ellas, en algunas de las oraciones pronunciadas, una incongruencia pero los labios de su amante comiendo tomando de sus dedos el alimento le saco de la niebla de ideas y la trajo a la radiante realidad aunque la noche debía de ser oscura y el paraje tenebroso quizás, pero la habitación y la sola escena que se dibujaba junto a él le parecía lúcidamente cálida y esplendorosa.
Volvió a su posición anterior, estando ahora acompañada del arcano, observando sus ademanes mientras ella se servía trozos de carne en su boca con suma delicadeza, y probaba también de la ensalada pastosa y blanquecina pero deliciosa que le habían traído. Su imagen le recordaba a una receta que había hojeado alguna vez, un ensalada llamada “cesar”, levanto una ceja. Comenzaba a conocer un poco más de su entorno, la falta de protocolo se le antojaba tan refrescante… respiro hondo como si la libertad tuviera aroma, y para ella lo poseía. Solo que simplemente le hallaba indescriptible. Fue entonces cuando noto la cercanía de una fruta a sus labios y casi por inercia abrió su boca recibiendo el gesto de su compañero, degustando la uva que le ofrecía y seguidamente mirándole al expresar este su agradecimiento. Por un momento sintió la revelación que de una u otra forma se había dormido en su ser y despertaba cada tanto. Ella siempre había tenido tanto inmerso en excelencia, y había ignorado las carencias de otros. Realmente jamás las había mirada demasiado de cerca. Nadie era pobre en la “jaula de oro” ni el más insignificante de los sirvientes en cuanto a labores… todos vestían inmaculadamente y lucían fuertes a su manera. Que había de los que no tenían nada fuera de esas paredes? Los desvalidos? Ella había soltado en sus manitos cantidades de dinero que parecían dejarlos exorbitados pero que para ella no eran nada más que una herramienta que parecía funcionar en ese mundo. De que mas carecían? Porque profundizar tanto si la necesidad presente no es más que una básica y común? Desvió la mirada un instante y volvió a ponerla sobre su amado. El amor también es algo básico, quizás la mayor carencia de unos y una causa de muerte que resulta más lenta que la que ofrecía el hambre.
Devoro dos uvas más y cuidadosamente le quito de las manos el pequeño racimo cortado dejándolo junto a los demás. Sus ojos estudiaron las facciones del joven mientras su cuerpo se arrojaba suavemente entre sus brazos, pasándole los propios alrededor del cuello en un cálido encuentro de cuerpos. – También estoy agradecida a ti, pues tú me sacias y salvas de la muerte lenta – susurro tales palabras a su oído con gran vehemencia separando luego la mitad de su propio cuerpo del de él al buscar con su derecha uno de los camarones para dárselo a su amado. Pandora sonreía con la tranquilidad y brillantes de una niña pequeña, algo que en ella misma era natural pero casi nunca visto. Quien podría decir conocerla? … el silencio anunciaba la respuesta. su cuerpo medio unido al del amante, desnudo estaba y con uno de su pechos apretujado contra el torso del varon mientras el otro mantenía su lugar haciendo gala de su perfectamente redondeada forma.
- Deseas conocer algún sitio conmigo? Ir a algún lugar? – pregunto al cabo de un momento notando como su interior sufría una metamorfosis. Jamás viajaba acompañada, jamás pedía opiniones en tal asunto. Pero ya no era solo ella. y su cuerpo… no era solo suyo. Eso era lo que había percibido como erróneo… pero se lo reservo.
Volvió a su posición anterior, estando ahora acompañada del arcano, observando sus ademanes mientras ella se servía trozos de carne en su boca con suma delicadeza, y probaba también de la ensalada pastosa y blanquecina pero deliciosa que le habían traído. Su imagen le recordaba a una receta que había hojeado alguna vez, un ensalada llamada “cesar”, levanto una ceja. Comenzaba a conocer un poco más de su entorno, la falta de protocolo se le antojaba tan refrescante… respiro hondo como si la libertad tuviera aroma, y para ella lo poseía. Solo que simplemente le hallaba indescriptible. Fue entonces cuando noto la cercanía de una fruta a sus labios y casi por inercia abrió su boca recibiendo el gesto de su compañero, degustando la uva que le ofrecía y seguidamente mirándole al expresar este su agradecimiento. Por un momento sintió la revelación que de una u otra forma se había dormido en su ser y despertaba cada tanto. Ella siempre había tenido tanto inmerso en excelencia, y había ignorado las carencias de otros. Realmente jamás las había mirada demasiado de cerca. Nadie era pobre en la “jaula de oro” ni el más insignificante de los sirvientes en cuanto a labores… todos vestían inmaculadamente y lucían fuertes a su manera. Que había de los que no tenían nada fuera de esas paredes? Los desvalidos? Ella había soltado en sus manitos cantidades de dinero que parecían dejarlos exorbitados pero que para ella no eran nada más que una herramienta que parecía funcionar en ese mundo. De que mas carecían? Porque profundizar tanto si la necesidad presente no es más que una básica y común? Desvió la mirada un instante y volvió a ponerla sobre su amado. El amor también es algo básico, quizás la mayor carencia de unos y una causa de muerte que resulta más lenta que la que ofrecía el hambre.
Devoro dos uvas más y cuidadosamente le quito de las manos el pequeño racimo cortado dejándolo junto a los demás. Sus ojos estudiaron las facciones del joven mientras su cuerpo se arrojaba suavemente entre sus brazos, pasándole los propios alrededor del cuello en un cálido encuentro de cuerpos. – También estoy agradecida a ti, pues tú me sacias y salvas de la muerte lenta – susurro tales palabras a su oído con gran vehemencia separando luego la mitad de su propio cuerpo del de él al buscar con su derecha uno de los camarones para dárselo a su amado. Pandora sonreía con la tranquilidad y brillantes de una niña pequeña, algo que en ella misma era natural pero casi nunca visto. Quien podría decir conocerla? … el silencio anunciaba la respuesta. su cuerpo medio unido al del amante, desnudo estaba y con uno de su pechos apretujado contra el torso del varon mientras el otro mantenía su lugar haciendo gala de su perfectamente redondeada forma.
- Deseas conocer algún sitio conmigo? Ir a algún lugar? – pregunto al cabo de un momento notando como su interior sufría una metamorfosis. Jamás viajaba acompañada, jamás pedía opiniones en tal asunto. Pero ya no era solo ella. y su cuerpo… no era solo suyo. Eso era lo que había percibido como erróneo… pero se lo reservo.

Pandora- Clase B
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Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* El arcano vio cierta fluctuación en la mirada hermosa y oscura de Pandora, que parecía reflejar la noche pero esos ojos eran mucho más oscuros que el cielo desolado. Aunque la noche estuviera presente, la oscuridad no se apoderaba de tantos rincones de la ciudad, la cual parecía no perder su brillo como joya de esa zona al ser la más sofisticada y segura cuna para seres humanos y entes divinos. Aquello representaba un lugar adecuado para andar aun a horas lejanas de la noche al ser mínimo el riesgo de ataques, y de haber alguno bien se podría hacer algo en la mayoría de los casos. Dejó que su doncella abriese otro recipiente cubierto con una ensalada que llevaba siglos viendo y apreciando todas sus variedades en distintas partes del mundo e incluso en otro universo humanoide como el infierno mismo. Observó el nuevo alimento expuesto jugándose una buena sonrisa en los labios y reabriendo el pan árabe equipado para añadirle algo de ensalada en su interior haciendo uso de una cuchara. Volvió a entrecerrar el pan sin hacerle presión y efectuó su labor dándole uvas seleccionadas a su amada alcanzando a entregarle exactamente tres dulces frutas moradas hasta que ella se dispuso a tomarle de las manos el racimo y devolverlo a su lugar.*
* Pudo entenderlo de manera que parecía no querer mas por el momento, estuvo de acuerdo y permitió a la mano femenina devolver la ofrenda, o más bien recibirla con gusto porque ella misma también podría servirse sin necesidad de un tercero. Pero poco después recibió el cuerpo de su amada tan desnudo como el suyo, el cual abrazaba desde su cintura con uno de sus brazos de modo que sus cuerpos se encontraran entrando en un cálido tacto con su piel que estaba mas viva y cálida que la noche anterior. También se percató de que no hubo disgusto por las frutas sino que ella se dispuso a ofrecerle uno de los camarones al arcano, recibiéndolo el hombre en su boca sin tardar en mascarlo un poco y tragarlo fácilmente al ser un bocado pequeño. Se sumió hacia el cuello cortinado por los cabellos tan largos y oscuros de su mujer recargando su mejilla en esa zona, completando la unión entre sus cuerpos pero desplazando levemente el perfil izquierdo para no estorbar a la mano de su amante que toma los alimentos. Es entonces que le oye preguntar y de inmediato le responde.* -La noche es nuestra, amor mío.- * su voz se escuchó algo suspirante al respirar el aroma natural de su piel. Pensó en que lugar podría recorrer esa noche al lado de su amada, el había viajado antes en compañía pero ninguna de esas fue de relación sentimental.*
* Podía imaginar lugares posibles en esa ciudad como calles, luces, tráfico nocturno, exposiciones, cielo estrellado, tejados… Si. Habían razones de sobra para salir y respirar un poco.* -Se a donde podemos ir. ¿Pero no te sientes cansada?... En ese caso no te haría mal relajarte un poco en la tina del baño.- * Besó levemente su cuello pasando a sus labios al deslizarse por su mejilla primeramente. El beso no duró tanto como otros pero no dejó de ser profundo y sentimental como los que ellos saben darse entre sí.* -Caminaremos bastante, necesitaremos energías… Tus caderas tienen fuerza.- * Con la mano libre se sostuvo el abdomen un poco dejándose caer de espaldas a la cama, mas sin dejar de tocarla con la mano que abrazaba la cintura de la doncella.* -Pero me gusta esto… Adiós a la rutina de abdominales…- * Rió un poco con el comentario un tanto nervioso, pero muy complacido de halagar a su amante en ese modo. La observó de vuelta mirándole comer. Ya tendría un poco de tiempo para comer su invención improvisada.*
* Pudo entenderlo de manera que parecía no querer mas por el momento, estuvo de acuerdo y permitió a la mano femenina devolver la ofrenda, o más bien recibirla con gusto porque ella misma también podría servirse sin necesidad de un tercero. Pero poco después recibió el cuerpo de su amada tan desnudo como el suyo, el cual abrazaba desde su cintura con uno de sus brazos de modo que sus cuerpos se encontraran entrando en un cálido tacto con su piel que estaba mas viva y cálida que la noche anterior. También se percató de que no hubo disgusto por las frutas sino que ella se dispuso a ofrecerle uno de los camarones al arcano, recibiéndolo el hombre en su boca sin tardar en mascarlo un poco y tragarlo fácilmente al ser un bocado pequeño. Se sumió hacia el cuello cortinado por los cabellos tan largos y oscuros de su mujer recargando su mejilla en esa zona, completando la unión entre sus cuerpos pero desplazando levemente el perfil izquierdo para no estorbar a la mano de su amante que toma los alimentos. Es entonces que le oye preguntar y de inmediato le responde.* -La noche es nuestra, amor mío.- * su voz se escuchó algo suspirante al respirar el aroma natural de su piel. Pensó en que lugar podría recorrer esa noche al lado de su amada, el había viajado antes en compañía pero ninguna de esas fue de relación sentimental.*
* Podía imaginar lugares posibles en esa ciudad como calles, luces, tráfico nocturno, exposiciones, cielo estrellado, tejados… Si. Habían razones de sobra para salir y respirar un poco.* -Se a donde podemos ir. ¿Pero no te sientes cansada?... En ese caso no te haría mal relajarte un poco en la tina del baño.- * Besó levemente su cuello pasando a sus labios al deslizarse por su mejilla primeramente. El beso no duró tanto como otros pero no dejó de ser profundo y sentimental como los que ellos saben darse entre sí.* -Caminaremos bastante, necesitaremos energías… Tus caderas tienen fuerza.- * Con la mano libre se sostuvo el abdomen un poco dejándose caer de espaldas a la cama, mas sin dejar de tocarla con la mano que abrazaba la cintura de la doncella.* -Pero me gusta esto… Adiós a la rutina de abdominales…- * Rió un poco con el comentario un tanto nervioso, pero muy complacido de halagar a su amante en ese modo. La observó de vuelta mirándole comer. Ya tendría un poco de tiempo para comer su invención improvisada.*
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Phobias- Clase C
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Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Continuo comiendo al terminar de preguntar, era algo que le fascinaba, el llenar su pancita y el conocer diversos sabores. A veces sus dedos eran limpiados por sus propios labios y lamidos por su lengua con completa inocencia para mantenerlos limpios y volver al asalto de la comida. Observo de reojo aquello a lo que no era capaz de darle nombre, el compuesto de pan y apilado de alimentos que el joven se había construido. Casi extendió su mano para tomarlo y examinarlo más de cerca cuando sintió los labios de su amante posarse en su cuello, una acción que irremediablemente le sacaba de todo estado ausente. Se volvió suavemente hacia él cuando le decía que tenían toda la noche para ellos, lo cual consideraba más cierto ahora que nunca antes. Sus manos quisieron tocarle, pero lo evitaron al notar que tenía los dedos algo sucios, por lo que comenzó a chuparlos delicadamente.
No tenía idea clara de a dónde ir, quería saber del arte, experimentarlo en vivo, conocer algún hogar normal, ver a más personas caminar a su lado, aspirar un perfume humano y carente de perfección, deslizarse bajo la lluvia!... pero no estaba lloviendo y al mover un poco su cabeza para atisbar a ver un poco bajo las cortinas que había removido levemente con su mente, noto el cielo entenebrecido pero despejado. La luna brillando en lo alto con una tonalidad llamativa casi amarilla….
Las cortinas cayeron y el cuerpo de su amante también. Se volvió de nuevo hacia él sin ignorar ninguna de sus palabras anteriores pero escuchando más claramente la forma jocosa pero aun seria en que decía lo último. Una sonrisa le surco la cara al tiempo que tomaba una servilleta con la misma mano con la que había estado comiendo y se la limpiaba rápidamente para luego posarla en el abdomen firme y marcado de su compañero. – Es una nueva forma bien valorada de ejercitar el cuerpo – su sonrisa se ensancho mas… sus dedos se pasaron marcadamente por cada musculatura levemente sobre expuesta. – Mi cadera se complace de ser tan útil… - se inclino sobre él y beso su ombligo. Soltó imperita una risita animada y cascabelina… - siempre tendré ganas de ejercitarme así… - susurro socarrona retirándose de él y volviendo a invadir con sus manos los platos y las presas de alimento.
– sí, me daré un baño… luego… decidiré que seguirá. – puntualizo sin detener sus labios al engullir tan desesperadamente el alimento pero aunque dando un aspecto algo indómito y posiblemente salvaje al estar de rodillas, completamente desnuda devorando lo que se le ponga en frente, también procurando naturalmente movimientos elegantes propios de sí misma. - eso tiene nombre? - pregunto señalando de repente el pan semi doblado que su hombre habia armado.
No tenía idea clara de a dónde ir, quería saber del arte, experimentarlo en vivo, conocer algún hogar normal, ver a más personas caminar a su lado, aspirar un perfume humano y carente de perfección, deslizarse bajo la lluvia!... pero no estaba lloviendo y al mover un poco su cabeza para atisbar a ver un poco bajo las cortinas que había removido levemente con su mente, noto el cielo entenebrecido pero despejado. La luna brillando en lo alto con una tonalidad llamativa casi amarilla….
Las cortinas cayeron y el cuerpo de su amante también. Se volvió de nuevo hacia él sin ignorar ninguna de sus palabras anteriores pero escuchando más claramente la forma jocosa pero aun seria en que decía lo último. Una sonrisa le surco la cara al tiempo que tomaba una servilleta con la misma mano con la que había estado comiendo y se la limpiaba rápidamente para luego posarla en el abdomen firme y marcado de su compañero. – Es una nueva forma bien valorada de ejercitar el cuerpo – su sonrisa se ensancho mas… sus dedos se pasaron marcadamente por cada musculatura levemente sobre expuesta. – Mi cadera se complace de ser tan útil… - se inclino sobre él y beso su ombligo. Soltó imperita una risita animada y cascabelina… - siempre tendré ganas de ejercitarme así… - susurro socarrona retirándose de él y volviendo a invadir con sus manos los platos y las presas de alimento.
– sí, me daré un baño… luego… decidiré que seguirá. – puntualizo sin detener sus labios al engullir tan desesperadamente el alimento pero aunque dando un aspecto algo indómito y posiblemente salvaje al estar de rodillas, completamente desnuda devorando lo que se le ponga en frente, también procurando naturalmente movimientos elegantes propios de sí misma. - eso tiene nombre? - pregunto señalando de repente el pan semi doblado que su hombre habia armado.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* Reposaba sobre el lecho con el cuerpo completamente tendido. Le sintió venir hacia el tocándole y permitiéndose dejar una marca de sus labios debajo de la mitad de su abdomen firmado con varias cicatrices casi perdidas de vista en toda su estructura, estando aquel beso justo en la hendidura de su ombligo. No contempló la ventana ni el entorno exterior al ser el cuerpo de su amada mucho más interesante de conocer que una inmensa noche solitaria, aunque nada quitaba que pudiese transitar en la oscuridad con su dulce Pandora. Le vio partir quizá demasiado pronto, pero sabía bien que comer era muy necesario, y más aun si en todo el día no habían probado bocado. Le veía comer cuan elegante felina casera, se veía hermosa al gusto y a los ojos del arcano, y seguramente al de muchos también aunque ella no cayera muy en cuenta de ello al ser algo que la doncella hacía por naturaleza. Le oyó mencionar sobre el alimento combinado que el hizo por comodidad y por diversión, a lo que contestó sin moverse si quiera de su lugar.* -Nació hoy… Ponle el nombre que te guste, cariño- * siguió mirando el techo como si encontrase dibujos en el perfecto pastelado de pintura uniforme que lo cubría. Podía dibujar sobre aquel lienzo de concreto con sus ojos un mapa que solo en su mente podría leer, o una obra de arte que el solo podría apreciar. Retiró de su mente aquello al parecerle algo cansado el hacer aquello, mas aun sin volver a sentarse a la orilla de la cama.*
* Fue poco tiempo después que volvió a verle comer, tan complacida y tan feliz de haber salido de aquel tortuoso lugar lleno de lujos mucho mas grandes que los que tenía en ese hotel aunque fuese de categoría superior.* -Puedes probar esa invención si deseas. No me molesta si lo tomas- * se sonrió de nuevo levantándose con el tronco mismo para sentarse nuevamente al extremo de la cama donde estaba toda la comida. Tomó el pan armado de los dos extremos y lo dividió en dos partes relativamente iguales, dejando sobresalir un poco del relleno a los costados que antes estaban unidos, colocando una de las piezas de pan al alcance de su divina doncella y se quedó con la otra porción. Sus manos estaban prácticamente limpias al solo usar las puntas de sus dedos y emplear cubiertos para el manejo de los alimentos húmedos.* -Sentirás que comes todos esos bocados en una sola mordida.- * era un preludio del sabor que experimentaría la joven si probaba la pieza que el arcano le ofreció. Sin mas preámbulos dio una mordida bastante pronunciada a su pieza de pan llevándose casi la mitad de un solo bocado. Su boca se hallaba bastante cargada requiriendo de masticar un poco demás para tragar en partes el pan engullido. Con gusto de su sabor continuó en su labor de mascar, tragar y morder para repetirlo hasta que el pan se le terminase en poco tiempo.*
* Fue poco tiempo después que volvió a verle comer, tan complacida y tan feliz de haber salido de aquel tortuoso lugar lleno de lujos mucho mas grandes que los que tenía en ese hotel aunque fuese de categoría superior.* -Puedes probar esa invención si deseas. No me molesta si lo tomas- * se sonrió de nuevo levantándose con el tronco mismo para sentarse nuevamente al extremo de la cama donde estaba toda la comida. Tomó el pan armado de los dos extremos y lo dividió en dos partes relativamente iguales, dejando sobresalir un poco del relleno a los costados que antes estaban unidos, colocando una de las piezas de pan al alcance de su divina doncella y se quedó con la otra porción. Sus manos estaban prácticamente limpias al solo usar las puntas de sus dedos y emplear cubiertos para el manejo de los alimentos húmedos.* -Sentirás que comes todos esos bocados en una sola mordida.- * era un preludio del sabor que experimentaría la joven si probaba la pieza que el arcano le ofreció. Sin mas preámbulos dio una mordida bastante pronunciada a su pieza de pan llevándose casi la mitad de un solo bocado. Su boca se hallaba bastante cargada requiriendo de masticar un poco demás para tragar en partes el pan engullido. Con gusto de su sabor continuó en su labor de mascar, tragar y morder para repetirlo hasta que el pan se le terminase en poco tiempo.*
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Phobias- Clase C
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Fecha de inscripción: 30/06/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Se quedo mirando la pieza fijamente… él quería que ella le pusiera nombre, pero a la doncella no se ocurría mucho, y al sonreír por una repentina ocurrencia, sus mejillas infladas por el alimento engullido se vieron sonrosadas. Concluyo su bocado y dio un sorbo al vino. - si lo miro desde aquí… parece un glúteo viejo y algo informe – comento con sinceridad e inocencia… - pero si lo bautizara con tal nombre, no provocaría probarlo. – la suave risa de tonillo infantil volvió a brotar de su garganta. Lanzo una mirada al arcano cuando este le dio autorización para tomar parte del “glúteo viejo” sus ojos se entrecerraron al tiempo que volvía a reír con su cuerpo vibrando como efecto de las pequeñas carcajadas, tal ligereza le llevaba a reír y ha distraerla de ideas mas profundas. Casi se recostó de espalda, imaginando que realmente le mordía el glúteo a un humano mayor lo que al final le pareció aun raramente divertido.
Sin esperar mucho mas tomo la pieza que le ofrecían su acompañante y tras el breve preludio, tras la introducción antecesora al mordisco le dio la probada correspondiente, confirmando que era cierto. Podía sentir cada bocado ahora completamente mezclado de una forma particularmente deliciosa. Mastico lentamente cada uno de los trozos hasta que el pan árabe con su contenido, acabo desapareciendo de sus manos. Volvió a chuparse delicadamente los dedos y tomo la copa de vino junto con la botella para servirse nuevamente. – ya estoy llena– musito indicando con la mirada los recipientes de la comida, que efectivamente había sido casi agotada por ella, había dejado un poco menos de la mitad en casi todos los platos excepto las frutas que seguían intactas.
Se dejo caer a un costado de sus pantorrillas apoyando dejando sus muslos tocar la sabana. Mientras bebía miro a Phobos, fijamente y luego su copa aun llena. No emitió ninguna palabra ni hubo expresión alguna en su rostro. Tan solo se acerco a él y le beso la mejilla para luego levantarse del lecho. Un pie frente a otro al rondar por la habitación frente a la cama como si meditara en algo particular. La imagen del joven rubio vino a su mente… cerró los ojos, la obligo a desaparecer. ¿Quién eres?! Suspiro… se fue a las bolsas donde se encontraban sus prendas de vestir llevándola junto a un inmueble con gavetas para organizar las ropas allí. – También hay para ti…- comento concentrada de su labor de almacenamiento. Pronto la bolsa estuvo vacía y Pandora se dirigía al baño portando lo que parecía un suave trozo de tela con encajes y otros dos trozos más.
Sin esperar mucho mas tomo la pieza que le ofrecían su acompañante y tras el breve preludio, tras la introducción antecesora al mordisco le dio la probada correspondiente, confirmando que era cierto. Podía sentir cada bocado ahora completamente mezclado de una forma particularmente deliciosa. Mastico lentamente cada uno de los trozos hasta que el pan árabe con su contenido, acabo desapareciendo de sus manos. Volvió a chuparse delicadamente los dedos y tomo la copa de vino junto con la botella para servirse nuevamente. – ya estoy llena– musito indicando con la mirada los recipientes de la comida, que efectivamente había sido casi agotada por ella, había dejado un poco menos de la mitad en casi todos los platos excepto las frutas que seguían intactas.
Se dejo caer a un costado de sus pantorrillas apoyando dejando sus muslos tocar la sabana. Mientras bebía miro a Phobos, fijamente y luego su copa aun llena. No emitió ninguna palabra ni hubo expresión alguna en su rostro. Tan solo se acerco a él y le beso la mejilla para luego levantarse del lecho. Un pie frente a otro al rondar por la habitación frente a la cama como si meditara en algo particular. La imagen del joven rubio vino a su mente… cerró los ojos, la obligo a desaparecer. ¿Quién eres?! Suspiro… se fue a las bolsas donde se encontraban sus prendas de vestir llevándola junto a un inmueble con gavetas para organizar las ropas allí. – También hay para ti…- comento concentrada de su labor de almacenamiento. Pronto la bolsa estuvo vacía y Pandora se dirigía al baño portando lo que parecía un suave trozo de tela con encajes y otros dos trozos más.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* Sin dudas le hizo gracia el comentario inocente que emitió Pandora sobre el pan improvisado, notándose dicha expresión que al mismo tiempo representaba algo de duda puesto que no sabía el por que pudo haber pensado aquello. Obvió de razonar tan profundamente en algo de poca relevancia y se limitó a mirar la cara risueña de su amada cuando el mordió el pan… Más o menos pudo articular que imaginaba ella en ese momento, pero el arcano guardó la risa solo para su mente.* -Una abuelita!... * Dijo algo alegre de la idea que la joven inocentemente le dio. Ya le había dado nombre al bocado con ayuda de ella y ambos disfrutaban su sabor combinado. El arcano habría terminado su bocado primero que ella, sin perder tiempo preparó unos dos mas para si mismo con la comida restante, mientras ella se dispuso a informarle de que ya había sido suficiente para si misma y dejaba campo libre al hombre a que se sirviera como gustara y el accedió preparando otros bocados similares al anterior. Recordó con la mirada de su amante que el vino aun seguía intacto en la copa servida al arcano, pero el hombre aun no tocó la copa sino que se dispuso a comer otro bocado de ‘abuelita’ escuchándole decir que había vino y comida también para el…*
* Aquello le hizo sentir levemente descuidado al haberla dejado casi sola comiendo, pero tampoco era su culpa al no estar acostumbrado a tales banquetes siendo su costumbre el estar uno cerca del otro comiendo solamente importando que al final ambos comieran bien. Una razón más básica para hacer esperar a su copa de vino era que ese licor no le quitaba la sed para nada, y tenía bastante. Le dejó hacer sus labores con la ropa habiendo terminado el segundo pan que se preparó, el cual fue un poco más grande y cargado que el anterior que compartió con su dulce doncella. Aun tenía hambre y empezó a devorar la tercera abuelita mientras ella estaba en el baño vistiéndose, echándose a andar hacia el estudio sin nada encima recogiendo el abrigo largo del mueble y llevándolo al dormitorio. Seguidamente se puso encima su ropa interior y sus pantalones despojados anteriormente, mientras comía tranquilo esperando a que ella saliera del baño, tiempo en el cual ya la comida de los platos había dejado de existir en manos del arcano quedando solo vino y frutas… Una idea vaga, pero posiblemente agradable pasó por su mente en ese momento y se dispuso a esperar el tiempo adecuado para ello.*
* Aquello le hizo sentir levemente descuidado al haberla dejado casi sola comiendo, pero tampoco era su culpa al no estar acostumbrado a tales banquetes siendo su costumbre el estar uno cerca del otro comiendo solamente importando que al final ambos comieran bien. Una razón más básica para hacer esperar a su copa de vino era que ese licor no le quitaba la sed para nada, y tenía bastante. Le dejó hacer sus labores con la ropa habiendo terminado el segundo pan que se preparó, el cual fue un poco más grande y cargado que el anterior que compartió con su dulce doncella. Aun tenía hambre y empezó a devorar la tercera abuelita mientras ella estaba en el baño vistiéndose, echándose a andar hacia el estudio sin nada encima recogiendo el abrigo largo del mueble y llevándolo al dormitorio. Seguidamente se puso encima su ropa interior y sus pantalones despojados anteriormente, mientras comía tranquilo esperando a que ella saliera del baño, tiempo en el cual ya la comida de los platos había dejado de existir en manos del arcano quedando solo vino y frutas… Una idea vaga, pero posiblemente agradable pasó por su mente en ese momento y se dispuso a esperar el tiempo adecuado para ello.*
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Phobias- Clase C
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Fecha de inscripción: 30/06/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Entro al baño con celeridad, dejando la puerta entre abierta tras de sí. Sus cabellos ondeaban con cada uno de sus movimientos elegantes y danzarines que le llevaron hasta la cómoda del baño junto a la cual se disponían varios ganchos donde pendían las batas. Ella dejo la ligera prenda de dormir colgada en uno de ellos y tomando unas ganzúas y pequeñas agujitas dispuestas en un platillo de cristal comenzó a sujetarse el cabello en un moño alto, enredando cada mechón de forma sistemática y ordenada. Sus ojos colgaban con la vista puesta en algún punto sin mirarlo realmente. No tenia que verse al espejo, estaba de espalda a él apoyándose del mesón dl lavamanos mientras tarareaba una sutil canción… parecía no pensar en nada mientras efectuaba tan simples movimientos con rápidos y hábiles dedos.
Al tener la mitad de los cabellos recogidos más arriba de la nuca se asomo a la habitación con expresión ausente, aun desnuda… preparándose para ducharse. – has tenido antes algo como lo que hay entre nosotros…? – pregunto. Su rostro parecía preocupado, no solía interesarse por el pasado de nadie. – considero que por mi posición no es adecuado preguntar por el pasado de alguien, si no quieres no debes responder, pero siento curiosidad… has amado antes?- su expresión era la salvedad y el juicio nulo, un rejunte de emociones silenciosas e invisibles. Inexpresiva.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* Mientras ella estuvo en el baño el arcano habría terminado de comer y quedar en lo justo al alimentarse sin esa sensación de pesadez. Se puso en pie y anduvo hasta el centro de la sala de dormitorio quedándose erguido y con los brazos cruzados tras la espalda empuñando una de sus muñecas con la mano opuesta. Observó la ventana en esa posición concentrándose en si mismo y en sus sentidos de una manera general, dejando de enfocar en demasía la vista para dar lugar a otras sensaciones como la audición de su entorno y el tacto del aire leve contra su cuerpo descubierto parcialmente. Pensó en muchas cosas mientras le dio espacio a su mujer y la esperó con paciencia. Su espera no resultó tan extensa cuando ella asomó su mirada hacia el lugar del arcano donde no estaban tan lejos en realidad, eran tan solo unos 4 metros de separación, por lo que le pudo escuchar perfectamente y volver la mirada hacia ella y sus ojos. Le quedó viendo por unos momentos encontrando un mayor placer que mirar las estrellas por la ventana.*
* El silencio se hizo presente en el tratando de recordar si vivió algo igual a lo que ahora siente por ella.* -…No... – * su voz fue algo fría, pero sincera a la vez que movió muy poco su cabeza haciendo notar la respuesta negativa dada.* -Y eres mi amante y prometida. Estás en todo el derecho de preguntarme y pedirme explicaciones…- * No dejaba de mirarla al decirle con detalle que el estaba dispuesto a responder cuanto fuera por el simple hecho de que la amaba* -Nadie me enseñó que era amar… Lo vi en muchos otros pero jamás lo tuve en mis manos… Posiblemente haya habido quien pudo sentir algo por mí. Pero nunca pude ver si era cierto o no. El ardiente infierno fue inminente y no supe más de ese sentimiento por mucho tiempo. Solo viví entre el odio y la lucha del más apto. Luego de la oscuridad pude sobrevivir en ella hasta escapar y volver al hogar que me arrebataron, pero viviendo una vida vacía y vaga… porque mi mundo ya no existe. Ahora estoy aquí contigo, y quiero crear un mundo nuevo con tu ayuda.- * cerró sus ojos por un pequeño espacio de tiempo volviendo a mirarle tras un suspiro leve. Seguía anclado a los ojos de su amada Pandora viendo algo en ellos.* -Gracias por amarme…- * habló parpadeando un poco sintiendo algo de calor en sus orbes, posiblemente alguna nostalgia que quería expresarse en su mirada. Muy bien supo que ella no tardaría en encontrar esa expresión en el.*
* El silencio se hizo presente en el tratando de recordar si vivió algo igual a lo que ahora siente por ella.* -…No... – * su voz fue algo fría, pero sincera a la vez que movió muy poco su cabeza haciendo notar la respuesta negativa dada.* -Y eres mi amante y prometida. Estás en todo el derecho de preguntarme y pedirme explicaciones…- * No dejaba de mirarla al decirle con detalle que el estaba dispuesto a responder cuanto fuera por el simple hecho de que la amaba* -Nadie me enseñó que era amar… Lo vi en muchos otros pero jamás lo tuve en mis manos… Posiblemente haya habido quien pudo sentir algo por mí. Pero nunca pude ver si era cierto o no. El ardiente infierno fue inminente y no supe más de ese sentimiento por mucho tiempo. Solo viví entre el odio y la lucha del más apto. Luego de la oscuridad pude sobrevivir en ella hasta escapar y volver al hogar que me arrebataron, pero viviendo una vida vacía y vaga… porque mi mundo ya no existe. Ahora estoy aquí contigo, y quiero crear un mundo nuevo con tu ayuda.- * cerró sus ojos por un pequeño espacio de tiempo volviendo a mirarle tras un suspiro leve. Seguía anclado a los ojos de su amada Pandora viendo algo en ellos.* -Gracias por amarme…- * habló parpadeando un poco sintiendo algo de calor en sus orbes, posiblemente alguna nostalgia que quería expresarse en su mirada. Muy bien supo que ella no tardaría en encontrar esa expresión en el.*
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Phobias- Clase C
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Fecha de inscripción: 30/06/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
La respuesta a su pregunta llego instantáneamente tomándola por sorpresa aunque en su rostro no se expresara tal emoción. Bajo ninguna circunstancia se sentía con derecho de nada respecto a él. el voto de ambos era que se pertenecían respectivamente el a ella y ella a él, pero no tenía una idea sustancial de como manejar aquello y no le propinaría a su amante un trato como el de los siervos de su palaciega antigua morada. El estaba vivo.
En su misma postura relajada pero erguida escucho su respuesta sintiéndose identificada en muchos aspectos con aquella narrativa. Tampoco había experimentado lo que era el amor, al menos no en tan poco tiempo y no en esas manifestaciones específicas. Bajo la mirada, el tiempo volvía a su acecho… y ella contemplaba la debida insignificante importancia que poseía. Dio un paso al frente lentamente sin cesar sus manos de completar el moño con los alfileres, sin poder evitar que algunos finísimos mechones cayeran junto a su rostro y tras su nuca. – No considero motivo de agradecimiento el darte lo que siento, bien sabes que no es un favor, yo también me doy a ti…- musito llegando hacia él intentando no sonar severa dado que su tono casi siempre guardaba ese carácter dominante pero aterciopelado. Bajo los brazos ya tensos por mantenerse tanto rato en alto y los llevo a los lados de la cara del varón. – Hay belleza en tus facciones, y aun más debajo de esa fibra… - pronuncio lentamente notando el calor en las mejillas ajenas y el humedecer de sus ojos. Un hombre que profesaba una dureza y ciertamente poseía pero que perfilaba una vulnerabilidad sublime para la apreciación de Pandora…
- Dormiremos abrazados como la noche anterior…- susurro alzándose de puntitas para besarle con ahincó pero separandose de pronto al notar que de permanecer comenzarían a incrementarse sus ancias nuevamente. sonrio con la mirada fija en los labios de phobos y le dejo otro besito antes de buscar separarse para retomar sus acciones en el baño.
En su misma postura relajada pero erguida escucho su respuesta sintiéndose identificada en muchos aspectos con aquella narrativa. Tampoco había experimentado lo que era el amor, al menos no en tan poco tiempo y no en esas manifestaciones específicas. Bajo la mirada, el tiempo volvía a su acecho… y ella contemplaba la debida insignificante importancia que poseía. Dio un paso al frente lentamente sin cesar sus manos de completar el moño con los alfileres, sin poder evitar que algunos finísimos mechones cayeran junto a su rostro y tras su nuca. – No considero motivo de agradecimiento el darte lo que siento, bien sabes que no es un favor, yo también me doy a ti…- musito llegando hacia él intentando no sonar severa dado que su tono casi siempre guardaba ese carácter dominante pero aterciopelado. Bajo los brazos ya tensos por mantenerse tanto rato en alto y los llevo a los lados de la cara del varón. – Hay belleza en tus facciones, y aun más debajo de esa fibra… - pronuncio lentamente notando el calor en las mejillas ajenas y el humedecer de sus ojos. Un hombre que profesaba una dureza y ciertamente poseía pero que perfilaba una vulnerabilidad sublime para la apreciación de Pandora…
- Dormiremos abrazados como la noche anterior…- susurro alzándose de puntitas para besarle con ahincó pero separandose de pronto al notar que de permanecer comenzarían a incrementarse sus ancias nuevamente. sonrio con la mirada fija en los labios de phobos y le dejo otro besito antes de buscar separarse para retomar sus acciones en el baño.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* No le habría costado nada el relatar sobre su propia historia a Pandora, la verdad nunca le fue un pesar contar su trayectoria en resúmenes muy cortos o muy largos para los oyentes más pacientes que lo pidieran. Las palabras de su doncella no le parecían tan severas como el tacto de aquellas experiencias de vida tan crudas y reales que pudo palpar, por lo que solo se sonrió y habló ligeramente aceptando las palabras ciertas que ella respondió para el.* -Es un mutuo sentimiento. No necesitas agradecerme, pues en tus ojos puedo ver tu gratitud sin usar palabras.- * Le observó venir, admirándola como lo hacía siempre teniendo oportunidad de ver la curva de su cuello al tener el cabello plegado. La tuvo de nuevo frente a el mirándole a los ojos y acariciándole el rostro, que denotaba muy leves señas de vello en los costados de sus mejillas y en el recorrido completo de su quijada, reflejando los días y semanas que pasaron antes de llegar a esa ciudad. El también acarició las mejillas de su amada con las dos manos* -Me siento muy complacido de poder tocar tu piel. No tiene igual en suavidad. La quiero… Y la amo.- * Su cuerpo se hallaba de nuevo junto al suyo, haciendo sentir la amplitud del aire que tomaban sus pulmones en cada respiro mientras sus labios se encontraron de nuevo con los de su dulce amante, abrazándole debajo de sus brazos por un momento breve que debió pasar rápido antes de que fuera incontrolable.*
* Le miró nuevamente tras separarse levemente recibiendo un corto beso aparte de la caricia apasionada que correspondió de inmediato, rozando su mano derecha por unos momentos cuando ella se iba. Le dejó marchar de vuelta al cuarto de baño a que retomara sus labores personales mientras el conservó su lugar aun de pié.* -Nunca dudé de ello- * habló en un tono algo bajo casi que para si mismo sin tomar una acción nueva. Cerró sus ojos y su mirada bajó un poco como si estuviese en un trance, siendo en realidad el intento de resguardar el reflejo cristalino del liquido acumulado en sus ojos logrando reducirlo, pero parte de el se escaparía por sus mejillas de manera casi invisible por la piel morena terminando por desaparecer en el recorrido de su piel. Separó el cruce de sus brazos y los dejó libremente a sus costados, bien sabía que no era una audiencia del padre templario y que esos modismos no eran necesarios en su vida actual. Se hizo el silencio nuevamente en su inmutable lugar…*
* Le miró nuevamente tras separarse levemente recibiendo un corto beso aparte de la caricia apasionada que correspondió de inmediato, rozando su mano derecha por unos momentos cuando ella se iba. Le dejó marchar de vuelta al cuarto de baño a que retomara sus labores personales mientras el conservó su lugar aun de pié.* -Nunca dudé de ello- * habló en un tono algo bajo casi que para si mismo sin tomar una acción nueva. Cerró sus ojos y su mirada bajó un poco como si estuviese en un trance, siendo en realidad el intento de resguardar el reflejo cristalino del liquido acumulado en sus ojos logrando reducirlo, pero parte de el se escaparía por sus mejillas de manera casi invisible por la piel morena terminando por desaparecer en el recorrido de su piel. Separó el cruce de sus brazos y los dejó libremente a sus costados, bien sabía que no era una audiencia del padre templario y que esos modismos no eran necesarios en su vida actual. Se hizo el silencio nuevamente en su inmutable lugar…*
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Phobias- Clase C
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Fecha de inscripción: 30/06/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Volvió al baño nuevamente la llave de la tina se abrió al instante dejando fluir el agua tibia en el marmoleado contenedor. Pandora se colocó las manos en la cintura y apoyo su cuerpo nuevamente en el mesón del lavado, de espalda al gran espejo que recubría casi toda la media porción de pared. Humedeció sus labios mientras su mente se alejaba lentamente de la realidad… podía ver tras de sí, podía contemplar su vida hasta cierto punto. Más allá todo estaba oscuro. Las manos se le deslizaron hacia abajo pasando por la cadera hasta caer al lado de cada respectiva pierna. Cerró los ojos…
… escucho venir el látigo y azotarse contra su piel, abrió los labios lentamente como si fuera a gritar… el tiempo pasaba muy lento, el dolor la hizo sentir vulnerable, repentinamente sucia! un jadeo salió de su garganta y con el todo el aire de sus pulmones, había sido un ruido mudo, como el soplar de una ventisca que no choca contra nada. Abrió los ojos de golpe y voltio la cara hacia el espejo sin darle frente sino de espalda aun para mirársele. No había cortada, ni marca visible. Su mandíbula se apretó de rabia y al contemplar la forma de su rostro sintió un fiero odio.
Aparto la mirada y se fue a la tina que estaba a punto de desbordarse. Cuanto tiempo había pasado? Se introdujo en el agua hasta el cuello con la vista fija en sus rodillas. – recuerdas algo de tu infancia? – pregunto a su acompañante esperando que pudiera escucharle, para lo cual alzo un poco la voz.
… escucho venir el látigo y azotarse contra su piel, abrió los labios lentamente como si fuera a gritar… el tiempo pasaba muy lento, el dolor la hizo sentir vulnerable, repentinamente sucia! un jadeo salió de su garganta y con el todo el aire de sus pulmones, había sido un ruido mudo, como el soplar de una ventisca que no choca contra nada. Abrió los ojos de golpe y voltio la cara hacia el espejo sin darle frente sino de espalda aun para mirársele. No había cortada, ni marca visible. Su mandíbula se apretó de rabia y al contemplar la forma de su rostro sintió un fiero odio.
Aparto la mirada y se fue a la tina que estaba a punto de desbordarse. Cuanto tiempo había pasado? Se introdujo en el agua hasta el cuello con la vista fija en sus rodillas. – recuerdas algo de tu infancia? – pregunto a su acompañante esperando que pudiera escucharle, para lo cual alzo un poco la voz.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* Se le había hecho una espera larga bajo el silencio que abrumaba su ser, pero aquel hombre parecía no doblegarse ante aquella sensación al ser un pilar bastante sólido y construido con años de experiencias vivas. No supo por un momento de su joven y dulce compañera tras la puerta entre-cerrada. Solo se escuchaba el agua fluir de manera uniforme pero no hallaba movimiento irregular en ella, el cuerpo de la doncella no reposó dentro del agua para ese momento. Un largo rato estuvo de pie, la humedad de las delgadas marcas en sus mejillas había sido borrada por la brisa sublime de la habitación, era momento de volver a observar sin pudor. Escuchó nuevamente la voz elegante e inocente de su doncella hablarle de nuevo, en un tono algo alzado por la distancia que les separaba. El arcano al oírle no contestó desde su lugar, supo que era momento de acercarse a ella de nuevo. Abrió la puerta lo necesario para entrar al baño observándola en la tina mucho mas sublime y atractiva de lo que pudo imaginarla estando el afuera. No tardó en acudir a ella viendo hacia la tina y no específicamente buscando la mirada de Pandora.*
-Fue el inicio de todo en las guerras santas del siglo Doce. El día se pasaba dentro de los refugios donde resguardaban mujeres y niños, escuchando diariamente a esas madres y esposas con sus hijos sollozar al ver a sus hombres salir al frente sin saber si regresarán esa noche, o si sobrevivirían a la mañana siguiente. Por mi parte no tuve una madre titular ni un padre que viera por mi, me vi agrupado entre los niños huérfanos que habrían perdido a sus seres queridos en días anteriores, yo seguramente los había perdido pero nunca fui conciente de tal momento. Las noches frías era donde todos debían hacer silencio para que no fuésemos encontrados por los soldados asesinos que eran conocidos como los caballeros de la muerte, esas noches eran amortiguadas primeramente por la ropa que teníamos solamente y luego con un gran abrigo de piel de tamaño adulto que compartía con algún otro huérfano del grupo. Entre el grupo donde yo vivía y compartía como podía no habían resentimientos porque sabíamos que a la hora de la verdad esas señoras salvarían a sus hijos de haber un ataque y nosotros no íbamos en ese saco, debíamos agruparnos y salir por nuestra cuenta. Dentro del grupo tenía un compañero de nombre Deslok, era un nombre de origen Belga, no recuerdo bien. Con el tiempo solo le llamé Dess para hacérmela mas fácil y como apelativo de amistad mientras el me llamaba Zach. Era bastante similar a mí solo que su piel era morena y era un poco más grande de cuerpo que yo al tener 6 años, sus ojos eran negros como los míos, un amigo muy dedicado. El abrigo de su padre fallecido lo compartíamos para protegernos del frío, mi manga siempre era la izquierda. Su madre era la que nos dividía la comida a los dos, pienso que de allí es que el desarrolló esa actitud atenta que te hace saber que siempre está al pendiente de ti haciendo que confíes en el por instinto.-
-Desde allí se creó un espíritu de equipo entre nosotros tras unas palabras que salieron de mí sin yo querer, palabras que dieron algo de miedo a los demás niños del grupo y de allí me dieron nombre público. Phobos, astro del miedo, siendo ese momento en el que tuve un nombre aparte de ‘Niño’, pero para Dess seguía siendo Zach. No fui líder pero si era alguien considerado dentro de los huérfanos. Nuestro guía era otro chico, el mayor entre nosotros con 10 años para ese entonces. Yo apenas tenía 5 cuando tuve en manos un diminuto filo de hueso de elefante afilado, fue el arma que me facilitó Matías, el mayor. Un chico alto para su edad, de cabello ondulado oscuro y mirada de color avellanado, el carisma era algo que dominaba en el. El vio en mí cierta templanza y la carencia del rencor que tenían muchos de los niños al ver morir a sus padres asesinados y por eso me dio el arma a mi aunque no supiera usarla bien, y solo me dijo que la escondiera cuando los Padres vinieran y que solo la usara para sobrevivir. Los de nuestro linaje eran conocidos como los hijos bárbaros aunque entre nosotros solo hubiese trabajadores humildes que hayan tenido que tomar armas para defender sus honradas pertenencias y a sus familias. Entre mi grupo los niños acostumbrábamos especial trato con las niñas, llegó un momento en que entre los huérfanos tuvimos que cada uno dar refugio a una niña entre los abrigos largos que cada vez eran mas, llegando cada noche llenos de sangre y agujereados con finos tajos. Las señoras junto con las niñas huérfanas lavaban las pieles antes usadas por sus padres como podían y ya al día siguiente podían usarse. Y por esa razón les tomamos respeto a esas futuras señoras al ganarse el abrigo entre nosotros. Así mismo como moría un padre en batalla o una madre de angustia y enfermedad adquiríamos un nuevo miembro dentro de nuestras filas hermanas. La niña de 4 años que abrigaba en conjunto con mi compañero Dess se llamaba Jeanna (Gina), era de descendencia extranjera que siempre desconoció y de rasgos muy singulares como los ojos grises y el cabello rojizo natural. Su madre fue a buscar el cuerpo de su padre caído en combate y no volvió. Dess y yo no dudamos en recibirla, aunque el abrigo ya nos quedara pequeño para los tres.-
-Pasó bastante tiempo, Matías ya había cumplido los 16 años y fue llevado a los sitios de entrenamiento para su posterior ascensión como soldado, quedando como guía un chico conocido como Leon. Ese niño de 13 años siempre pasaba las noches refunfuñando desde que su madre murió por una enfermedad extraña que le hizo vomitar sangre, hecha por un polvo arsénico que ocultaba en la piedra de su anillo y utilizó tras la muerte de su hombre en batalla, teniendo el 10 años cuando ocurrió aquello. Era un rubio delgado de ojo diestro verde y ojo izquierdo negro, algo muy extraño que añadido a su nombre felino le hizo ser conocido como el siamés. El rencor en el era evidente, No supo de la existencia de mi arma hasta que como líder se lo dije y me pidió que se la entregara. Dess vio en los ojos de Leon el peligroso sentimiento de venganza y me dijo que no se la diera, a lo que el siamés respondió reclamando esa autoridad que decía tener en los huérfanos por ser el mayor. Ciertamente temía a ese ser y que pudiera aplastarme con sus manos, pues de nosotros era el tipo solitario que golpeaba esa pared de madera cada mañana desde que supo que su madre se quitó la vida tomando el complejo de que fue abandonado. Incluso ese chico corrió a una niña que le pidió refugio en su manta individual, afortunadamente ella encontró abrigo en otro lugar. La situación estaba en que me encontraba frente a el con el desafío por delante. No me dio tiempo de decidir cuando su veloz y endurecido nudillo impactó mi frente sin dudas haciéndome perder el equilibrio y cayendo de espaldas al suelo de tierra.-
-Repentinamente veía todo en tinte rojo cuando pude ver como mi compañero empujó con su hombro al siamés haciéndole trastabillar de espaldas. Vi como otros huérfanos contemplaban con horror a los dos en el centro del campo. La visión carmesí era producto de que la sangre había cubierto mis ojos por la abertura que hicieron sus nudillos afilados encima de mis cejas. Mi compañero pudo aguantarlo gracias a su piel gruesa y a su fuerza adquirida al ayudar con la carga del maíz cuando venían los suministros, pero el siamés con su odio y agresividad nata pudo dominarlo. Mientras Jeanna me dio su pañuelo de cabeza para secarme y fue a buscar a Deslok cuando cayó agotado por contener la ira del siamés, el precio de nuestra compañera fue una bofetada de Leon por querer ayudar a su oponente, pude ver aquello al verla ir allá. Fue de esa manera que me puse en pie tras lo ocurrido y fui hacia el sujeto subido de ego sin hablarle. Solo me antepuse delante de mis amigos caídos y pagué con una patada frontal tras eludirme de ese puño que me había tomado por sorpresa anteriormente. Me puse en pié como pude y volví a avanzar siendo derribado una vez mas por el enorme oponente. Nuevamente me levanté y me quedé en mi lugar. No se si fue mi imaginación pero mis ojos contra los suyos vieron en el esa fluctuación al verme aun en pié tras sus golpes potentes. Ciertamente nunca había visto un rival así, ni el ni yo. La hermandad jamás había tenido una noche como esa. Volviendo al centro de la escena mi perseverancia solo hizo enfurecer más al siamés el cual fue contra mi nuevamente y me golpeó aun tras derribarme en el suelo, lo hizo tanto que no recuerdo exactamente nada después de los primeros cuatro golpes a mi cabeza. Mi utensilio me fue arrebatado de mi bolsa aun cuando Jeanna volvió a intervenir recibiendo otra palmada en su rostro, pero ella se reincorporó y le gritó que le volviera a golpear y así fue. La valentía de mi compañera hizo intervenir a unos chicos idénticos como Bruno y Marco, un poco menores que yo, que aunque lucharan juntos y fueran golpeados terriblemente ayudaron a que Jeanna no recibiera un tercer azote del siamés, aquello según las palabras de ella misma.-
-A la final cuando desperté el silencio se apoderó del lugar. Había sido la navaja de hueso la responsable de tal sangre que sostenía el cuerpo del enorme rubio tendido en el terreno con el utensilio en su diestra. Su cuello estaba destrozado del costado izquierdo, nadie habría sido tan fuerte para haberle hecho aquello tan horrible a un niño, porque eso éramos todos los presentes. Lo que habría ocurrido previo a aquello fue que tras la caída de los mellizos y la valiente escena de mi compañera los demás le gritaban ‘cobarde’ al mayor. Siendo uno de ellos el que le recordó dolorosamente lo ocurrido con los padres del siamés, haciendo que el muchacho sintiese ese dolor represivo en un nivel Terminal que le hizo buscar la salida mas próxima a reencontrarse con sus familiares, el ejemplo que su madre le dio para abandonar sus problemas en la tierra. El joven que reveló tales palabras se sintió tan culpable de aquello que a partir de ese momento dejó de hablar, y más nadie le escuchó pronunciar nada en los años posteriores. Su nombre nunca aprendí a pronunciarlo, era germano pero le conocieron luego como Cobra. No hacía ruido sino hasta que se le veía actuar. Sus rasgos eran semejantes a los de Leon solo que sus ojos eran celestes. Muy discreto y reservado en actitud. No tardaron en volver las señoras que rápidamente sacaron a los niños alrededor del cadáver y atendieron a los que estábamos heridos. Tras ese día tan horrible hubo mas paz y unión dentro de la hermandad, pasaron de nuevo los años y Deslok y yo nos vimos obligados a irnos al campo de entrenamiento al crecer, dejando a Jeanna a cargo de los huérfanos en el refugio. El resto es relato de la etapa más próxima de mi vida mientras estuve vivo.-
* En todo ese momento habría hablado prácticamente sin parar, y sin mirar a Pandora directamente a los ojos mientras relataba. Era muy disciplinado cuando se trataba de contar sobre si mismo. Al haber terminado de contar esa parte de su infancia volvió a mirar a los ojos de su amada Pandora hablándole sereno* -¿Algo mas que desees saber, amor mío?- * le dedicó una sonrisa demostrándose disponible a continuar si se lo pidiera ella.*
-Fue el inicio de todo en las guerras santas del siglo Doce. El día se pasaba dentro de los refugios donde resguardaban mujeres y niños, escuchando diariamente a esas madres y esposas con sus hijos sollozar al ver a sus hombres salir al frente sin saber si regresarán esa noche, o si sobrevivirían a la mañana siguiente. Por mi parte no tuve una madre titular ni un padre que viera por mi, me vi agrupado entre los niños huérfanos que habrían perdido a sus seres queridos en días anteriores, yo seguramente los había perdido pero nunca fui conciente de tal momento. Las noches frías era donde todos debían hacer silencio para que no fuésemos encontrados por los soldados asesinos que eran conocidos como los caballeros de la muerte, esas noches eran amortiguadas primeramente por la ropa que teníamos solamente y luego con un gran abrigo de piel de tamaño adulto que compartía con algún otro huérfano del grupo. Entre el grupo donde yo vivía y compartía como podía no habían resentimientos porque sabíamos que a la hora de la verdad esas señoras salvarían a sus hijos de haber un ataque y nosotros no íbamos en ese saco, debíamos agruparnos y salir por nuestra cuenta. Dentro del grupo tenía un compañero de nombre Deslok, era un nombre de origen Belga, no recuerdo bien. Con el tiempo solo le llamé Dess para hacérmela mas fácil y como apelativo de amistad mientras el me llamaba Zach. Era bastante similar a mí solo que su piel era morena y era un poco más grande de cuerpo que yo al tener 6 años, sus ojos eran negros como los míos, un amigo muy dedicado. El abrigo de su padre fallecido lo compartíamos para protegernos del frío, mi manga siempre era la izquierda. Su madre era la que nos dividía la comida a los dos, pienso que de allí es que el desarrolló esa actitud atenta que te hace saber que siempre está al pendiente de ti haciendo que confíes en el por instinto.-
-Desde allí se creó un espíritu de equipo entre nosotros tras unas palabras que salieron de mí sin yo querer, palabras que dieron algo de miedo a los demás niños del grupo y de allí me dieron nombre público. Phobos, astro del miedo, siendo ese momento en el que tuve un nombre aparte de ‘Niño’, pero para Dess seguía siendo Zach. No fui líder pero si era alguien considerado dentro de los huérfanos. Nuestro guía era otro chico, el mayor entre nosotros con 10 años para ese entonces. Yo apenas tenía 5 cuando tuve en manos un diminuto filo de hueso de elefante afilado, fue el arma que me facilitó Matías, el mayor. Un chico alto para su edad, de cabello ondulado oscuro y mirada de color avellanado, el carisma era algo que dominaba en el. El vio en mí cierta templanza y la carencia del rencor que tenían muchos de los niños al ver morir a sus padres asesinados y por eso me dio el arma a mi aunque no supiera usarla bien, y solo me dijo que la escondiera cuando los Padres vinieran y que solo la usara para sobrevivir. Los de nuestro linaje eran conocidos como los hijos bárbaros aunque entre nosotros solo hubiese trabajadores humildes que hayan tenido que tomar armas para defender sus honradas pertenencias y a sus familias. Entre mi grupo los niños acostumbrábamos especial trato con las niñas, llegó un momento en que entre los huérfanos tuvimos que cada uno dar refugio a una niña entre los abrigos largos que cada vez eran mas, llegando cada noche llenos de sangre y agujereados con finos tajos. Las señoras junto con las niñas huérfanas lavaban las pieles antes usadas por sus padres como podían y ya al día siguiente podían usarse. Y por esa razón les tomamos respeto a esas futuras señoras al ganarse el abrigo entre nosotros. Así mismo como moría un padre en batalla o una madre de angustia y enfermedad adquiríamos un nuevo miembro dentro de nuestras filas hermanas. La niña de 4 años que abrigaba en conjunto con mi compañero Dess se llamaba Jeanna (Gina), era de descendencia extranjera que siempre desconoció y de rasgos muy singulares como los ojos grises y el cabello rojizo natural. Su madre fue a buscar el cuerpo de su padre caído en combate y no volvió. Dess y yo no dudamos en recibirla, aunque el abrigo ya nos quedara pequeño para los tres.-
-Pasó bastante tiempo, Matías ya había cumplido los 16 años y fue llevado a los sitios de entrenamiento para su posterior ascensión como soldado, quedando como guía un chico conocido como Leon. Ese niño de 13 años siempre pasaba las noches refunfuñando desde que su madre murió por una enfermedad extraña que le hizo vomitar sangre, hecha por un polvo arsénico que ocultaba en la piedra de su anillo y utilizó tras la muerte de su hombre en batalla, teniendo el 10 años cuando ocurrió aquello. Era un rubio delgado de ojo diestro verde y ojo izquierdo negro, algo muy extraño que añadido a su nombre felino le hizo ser conocido como el siamés. El rencor en el era evidente, No supo de la existencia de mi arma hasta que como líder se lo dije y me pidió que se la entregara. Dess vio en los ojos de Leon el peligroso sentimiento de venganza y me dijo que no se la diera, a lo que el siamés respondió reclamando esa autoridad que decía tener en los huérfanos por ser el mayor. Ciertamente temía a ese ser y que pudiera aplastarme con sus manos, pues de nosotros era el tipo solitario que golpeaba esa pared de madera cada mañana desde que supo que su madre se quitó la vida tomando el complejo de que fue abandonado. Incluso ese chico corrió a una niña que le pidió refugio en su manta individual, afortunadamente ella encontró abrigo en otro lugar. La situación estaba en que me encontraba frente a el con el desafío por delante. No me dio tiempo de decidir cuando su veloz y endurecido nudillo impactó mi frente sin dudas haciéndome perder el equilibrio y cayendo de espaldas al suelo de tierra.-
-Repentinamente veía todo en tinte rojo cuando pude ver como mi compañero empujó con su hombro al siamés haciéndole trastabillar de espaldas. Vi como otros huérfanos contemplaban con horror a los dos en el centro del campo. La visión carmesí era producto de que la sangre había cubierto mis ojos por la abertura que hicieron sus nudillos afilados encima de mis cejas. Mi compañero pudo aguantarlo gracias a su piel gruesa y a su fuerza adquirida al ayudar con la carga del maíz cuando venían los suministros, pero el siamés con su odio y agresividad nata pudo dominarlo. Mientras Jeanna me dio su pañuelo de cabeza para secarme y fue a buscar a Deslok cuando cayó agotado por contener la ira del siamés, el precio de nuestra compañera fue una bofetada de Leon por querer ayudar a su oponente, pude ver aquello al verla ir allá. Fue de esa manera que me puse en pie tras lo ocurrido y fui hacia el sujeto subido de ego sin hablarle. Solo me antepuse delante de mis amigos caídos y pagué con una patada frontal tras eludirme de ese puño que me había tomado por sorpresa anteriormente. Me puse en pié como pude y volví a avanzar siendo derribado una vez mas por el enorme oponente. Nuevamente me levanté y me quedé en mi lugar. No se si fue mi imaginación pero mis ojos contra los suyos vieron en el esa fluctuación al verme aun en pié tras sus golpes potentes. Ciertamente nunca había visto un rival así, ni el ni yo. La hermandad jamás había tenido una noche como esa. Volviendo al centro de la escena mi perseverancia solo hizo enfurecer más al siamés el cual fue contra mi nuevamente y me golpeó aun tras derribarme en el suelo, lo hizo tanto que no recuerdo exactamente nada después de los primeros cuatro golpes a mi cabeza. Mi utensilio me fue arrebatado de mi bolsa aun cuando Jeanna volvió a intervenir recibiendo otra palmada en su rostro, pero ella se reincorporó y le gritó que le volviera a golpear y así fue. La valentía de mi compañera hizo intervenir a unos chicos idénticos como Bruno y Marco, un poco menores que yo, que aunque lucharan juntos y fueran golpeados terriblemente ayudaron a que Jeanna no recibiera un tercer azote del siamés, aquello según las palabras de ella misma.-
-A la final cuando desperté el silencio se apoderó del lugar. Había sido la navaja de hueso la responsable de tal sangre que sostenía el cuerpo del enorme rubio tendido en el terreno con el utensilio en su diestra. Su cuello estaba destrozado del costado izquierdo, nadie habría sido tan fuerte para haberle hecho aquello tan horrible a un niño, porque eso éramos todos los presentes. Lo que habría ocurrido previo a aquello fue que tras la caída de los mellizos y la valiente escena de mi compañera los demás le gritaban ‘cobarde’ al mayor. Siendo uno de ellos el que le recordó dolorosamente lo ocurrido con los padres del siamés, haciendo que el muchacho sintiese ese dolor represivo en un nivel Terminal que le hizo buscar la salida mas próxima a reencontrarse con sus familiares, el ejemplo que su madre le dio para abandonar sus problemas en la tierra. El joven que reveló tales palabras se sintió tan culpable de aquello que a partir de ese momento dejó de hablar, y más nadie le escuchó pronunciar nada en los años posteriores. Su nombre nunca aprendí a pronunciarlo, era germano pero le conocieron luego como Cobra. No hacía ruido sino hasta que se le veía actuar. Sus rasgos eran semejantes a los de Leon solo que sus ojos eran celestes. Muy discreto y reservado en actitud. No tardaron en volver las señoras que rápidamente sacaron a los niños alrededor del cadáver y atendieron a los que estábamos heridos. Tras ese día tan horrible hubo mas paz y unión dentro de la hermandad, pasaron de nuevo los años y Deslok y yo nos vimos obligados a irnos al campo de entrenamiento al crecer, dejando a Jeanna a cargo de los huérfanos en el refugio. El resto es relato de la etapa más próxima de mi vida mientras estuve vivo.-
* En todo ese momento habría hablado prácticamente sin parar, y sin mirar a Pandora directamente a los ojos mientras relataba. Era muy disciplinado cuando se trataba de contar sobre si mismo. Al haber terminado de contar esa parte de su infancia volvió a mirar a los ojos de su amada Pandora hablándole sereno* -¿Algo mas que desees saber, amor mío?- * le dedicó una sonrisa demostrándose disponible a continuar si se lo pidiera ella.*
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Fecha de inscripción: 30/06/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Al término del relato Pandora estaba con el mentón apoyado sobre sus manos que a su vez se apoyaban en el borde de la tina. Sus ojos relucían de admiración por tan particular historia, por la narrativa que poseía su amante, y todo el acontecimiento que le llevaba a describir su pasado como si acabara de vivirlo. Estaba fascinada y conmovida. Niñas... muchísimos niños solos, pero lo más intrigante era lo que sucedía con aquellos que tenían familia. Su amado Phobos no podía explicarle como era eso puesto que él no había tenido una.
Había estado tan solo como ella… era así o ella si había tenia familia alguna vez?
Se incorporo de su postura recostada de frente y apoyo su espalda en el respaldo de la tina. La lluvia fluía a sus pies dado que allí se ubicaba el grifo. - aun deseo saber mas, pero mis ideas no estan en orden- arrugo levemente el ceño y al cabo de un momento se relajo.
Suspiro puso la mirada fije en el agua la que cesó de salir al instante y luego como si de una juego se tratara volvió a seguir llenando la tina que ya estaba al borde. La cerró nuevamente y miro a su amante. – Ven conmigo – musito invitándolo a compartir el baño. Sus bracitos se alzaron para llamarle e inmediatamente la imagen de un niño que pide la atención de su madre vino a su mente.
Había estado tan solo como ella… era así o ella si había tenia familia alguna vez?
Se incorporo de su postura recostada de frente y apoyo su espalda en el respaldo de la tina. La lluvia fluía a sus pies dado que allí se ubicaba el grifo. - aun deseo saber mas, pero mis ideas no estan en orden- arrugo levemente el ceño y al cabo de un momento se relajo.
Suspiro puso la mirada fije en el agua la que cesó de salir al instante y luego como si de una juego se tratara volvió a seguir llenando la tina que ya estaba al borde. La cerró nuevamente y miro a su amante. – Ven conmigo – musito invitándolo a compartir el baño. Sus bracitos se alzaron para llamarle e inmediatamente la imagen de un niño que pide la atención de su madre vino a su mente.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
* Se había perdido de muchas de las expresiones de su doncella mientras relataba, pero pudo ver las últimas facciones admiradas por aquello que ha contado con tanta naturalidad. Ya no le era razón de dolor recordar, era algo que para el fue su comienzo y su camino transitado para llegar a donde se encuentra hoy día. Durante el relato sus ojos vieron hacia una dirección aleatoria e indiferente, pero el volver a encontrar la mirada de su amada le hacía ver el presente, y el futuro reflejado en esas orbes tan oscuras y pulidas como las de el.* -Si. Es una historia muy compleja. Descansa por ahora.- * contestó a su oyente con tranquilidad comprendiendo bien aquello, o quizás no tanto. Era el relato de lo que el consideró su primera familia, que aunque carecía de padre y madre esa fue la unión que le dio abasto y le permitió crecer entre las más duras situaciones. Se limitó a observar la caricia que le daba el agua a la piel de la doncella al humedecerla de manera tan suave que el desplazamiento del líquido era muy nítido a la vista, era divertido verla jugar con el agua saliente.*
* De un momento a otro le vio y escuchó llamarle a que compartiera la tina con ella. Sonrió y fue sentándose al costado externo del estanque de agua deslizando antes su ropa casi hasta la rodilla para terminarla de despojar al apoyarse y poder levantar los pies. Seguidamente con una de sus manos guió las rodillas de su amante a que se flexionaran un poco para darle lugar. Fue con cuidado entrando en el agua acomodándose sin pudor alguno apoyando los codos a cada lado de la tina mientras se puso de espalda a ella pero en un contacto estrecho con su cuerpo, en el cual la espalda tocaba su pecho y su nuca descansaba sobre el hombro izquierdo de la doncella obsequiando el arcano un beso en su mejilla mientras ambas manos del hombre acariciaban las rodillas alzadas de la mujer que ama* -Ya estoy aquí… Para ti.- * habló en un tono bajo sumiendo su cuerpo a la templanza del agua y a las manos de su dulce Pandora. El baño anterior no sería ni la mitad de reconfortante como este al que se ha unido junto a su amada.*
* De un momento a otro le vio y escuchó llamarle a que compartiera la tina con ella. Sonrió y fue sentándose al costado externo del estanque de agua deslizando antes su ropa casi hasta la rodilla para terminarla de despojar al apoyarse y poder levantar los pies. Seguidamente con una de sus manos guió las rodillas de su amante a que se flexionaran un poco para darle lugar. Fue con cuidado entrando en el agua acomodándose sin pudor alguno apoyando los codos a cada lado de la tina mientras se puso de espalda a ella pero en un contacto estrecho con su cuerpo, en el cual la espalda tocaba su pecho y su nuca descansaba sobre el hombro izquierdo de la doncella obsequiando el arcano un beso en su mejilla mientras ambas manos del hombre acariciaban las rodillas alzadas de la mujer que ama* -Ya estoy aquí… Para ti.- * habló en un tono bajo sumiendo su cuerpo a la templanza del agua y a las manos de su dulce Pandora. El baño anterior no sería ni la mitad de reconfortante como este al que se ha unido junto a su amada.*
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Phobias- Clase C
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Fecha de inscripción: 30/06/2009
Re: Hotel “ hogar Maderos ” ( privado )
Se quedo ensimismada mirándole atender a su pedido sin protestar, siguiendo cada uno de los movimientos que le llevaban a despojarse de las cubiertas y las telas estorbosas. Formándose una lenta y juguetona sonrisa en sus labios causada por el deleite de tenerle así, para ella, esperando que fuera de esa manera para siempre.
Hizo el espacio correspondiente para cuando Phobos le hizo la indicación con un sutil roce. Sus piernas se encogieron lo suficiente para que él pudiera acomodarse y luego se abrieron para darle soporte entre ellas. Sentía toda la extensión de su cálido y firme cuerpo apoyado desde su vientre hasta sus hombros, donde por último el había dejado caer su cuello. Llevo las manos a sus pectorales frotándolos suavemente mientras acunaba entre sus manos agua que dejaba caer desde la clavícula del varón viéndola deslizarse y volver al manantial que arropaba transparentemente ambos cuerpos.
Donde comenzó el beso que él le otorgó iniciaron los de ella, con soberana parsimonia, besando su mejilla, pasando por su ligeramente áspero mentón hasta sus labios, donde se hundió profundamente a ciegas, rozándole el cuello con sus fríos dedos hasta que al cabo de un buen rato, cesó de besarle para relajar su cuerpo entero contra las formas curvas de la tina.
Emitió un suave gemido de gusto mientras con su izquierda, peinaba los mechones de su propio largo cabello. Sus piernas se removieron lentamente rozando los contornos del cuerpo de su pareja. Estaba aun más cómoda que antes lo que le resultaba extraño al estar tan estrecha y decididamente invadida… el ánimo, no se apartaba de su rostro y la comisura de sus labios dibujaba una sonrisa pequeña que parecía mezquina o indefinidamente generosa. – que sucedió luego? – pregunto casi en un susurro.
Hizo el espacio correspondiente para cuando Phobos le hizo la indicación con un sutil roce. Sus piernas se encogieron lo suficiente para que él pudiera acomodarse y luego se abrieron para darle soporte entre ellas. Sentía toda la extensión de su cálido y firme cuerpo apoyado desde su vientre hasta sus hombros, donde por último el había dejado caer su cuello. Llevo las manos a sus pectorales frotándolos suavemente mientras acunaba entre sus manos agua que dejaba caer desde la clavícula del varón viéndola deslizarse y volver al manantial que arropaba transparentemente ambos cuerpos.
Donde comenzó el beso que él le otorgó iniciaron los de ella, con soberana parsimonia, besando su mejilla, pasando por su ligeramente áspero mentón hasta sus labios, donde se hundió profundamente a ciegas, rozándole el cuello con sus fríos dedos hasta que al cabo de un buen rato, cesó de besarle para relajar su cuerpo entero contra las formas curvas de la tina.
Emitió un suave gemido de gusto mientras con su izquierda, peinaba los mechones de su propio largo cabello. Sus piernas se removieron lentamente rozando los contornos del cuerpo de su pareja. Estaba aun más cómoda que antes lo que le resultaba extraño al estar tan estrecha y decididamente invadida… el ánimo, no se apartaba de su rostro y la comisura de sus labios dibujaba una sonrisa pequeña que parecía mezquina o indefinidamente generosa. – que sucedió luego? – pregunto casi en un susurro.

Pandora- Clase B
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Fecha de inscripción: 11/04/2009
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